5o. Dom
de Pascua Ciclo A (Id=296)
Eligieron a siete llenos del Espíritu Santo
Lectura del libro de los Hechos de los
Apóstoles
6, 1-7
En aquellos días, como aumentaba mucho el
número de los discípulos, hubo ciertas quejas de los judíos griegos contra los
hebreos, de no ser bien atendidas sus viudas en el servicio de caridad de todos
los días. Los apóstoles convocaron al grupo de los discípulos y les dijeron:
"No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos de
Todos estuvieron de acuerdo y eligieron a Esteban, lleno de fe y del Espíritu
Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Simón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía.
Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.
La palabra de Dios iba cundiendo, y en Jerusalén se multiplicaba grandemente el
número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo
Responsorial
Del salmo 32
El Señor cuida de aquellos que lo
temen. Aleluya.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, quemádmodum sperávimus in te.
Que los justas aclamen al Señor; es
propio de los justos alabarlo. Demos gracias a Dios al son del arpa, que la
lira acompañe nuestros cantos.
El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, quemádmodum sperávimus in te.
Sincera es la palabra del Señor y todas
sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está
de sus bondades.
El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, quemádmodum sperávimus in te.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen
y en su bondad confían; los salva de la muerte y en
épocas de hambre les da vida.
El Señor cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.
Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos, quemádmodum sperávimus in te.
Ustedes son estirpe elegida, sacerdocio real
Lectura de la primera carta del apóstol
san Pedro
2, 4-9
Hermanos: Acercándose al Señor Jesús, la
piedra viva rechazada por los hombres, pero escogida y preciosa a los ojos de
Dios, ustedes también, como piedras vivas, entran en la edificación del templo
espiritual, para formar un sacerdocio santo destinado a ofrecer sacrificios
espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo. Tengan presente que
está escrito: "Yo coloco en Sión una piedra
angular, escogida y preciosa; el que crea en ella no quedará defraudado".
Dichosos, pues, ustedes los que han creído. En cambio, para aquellos que se
negaron a creer, vale lo que dice la Escritura: "La piedra que rechazaron
los constructores ha llegado a ser la piedra angular, y también: tropiezo y
roca de escándalo".
Tropiezan en ella los que no creen en la Palabra, y en esto se cumple un
designio de Dios. Ustedes, en cambio, son estirpe elegida, sacerdocio real,
nación consagrada a Dios y pueblo de su propiedad, para que proclamen la obras maravillosas del que los llamó de las tinieblas a
su luz admirable.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si por mí, dice el
Señor.
Ego sum via, véritas et vita, dicit Dóminus;
nemo venit ad Patrem nisi per
me.
Aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida
† Lectura del santo Evangelio según san Juan
14, 1-12
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"No pierdan la paz, crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi
Padre hay muchas habitaciones, si no, se lo habría dicho, porque voy a
prepararles un lugar. Cuando vaya y les prepare sitio, volveré y los llevaré
conmigo, para que donde estoy yo estén también ustedes. Y ya saben el camino a
donde yo voy".
Tomás le dijo:
"Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo podemos saber el camino?"
Jesús le respondió:
"Yo soy el camino, la verdad y
Le dijo Felipe:
"Señor, muéstranos al Padre y nos basta".
Jesús le replicó:
"Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me
conoces? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices:
"Muéstranos al Padre?" ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre
está en mí?
Las palabras que yo les digo no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que
permanece en mí, quien hace las obras que hago yo, y las hará aún mayores,
porque yo me voy al Padre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.